Tendré los ojos muy lejosY un cigarrillo en la boca
El pecho dentro de un hueco
Y una gata medio loca
Un escenario vacío
Un libro muerto de pena
Un dibujo destruido
Y la caridad ajena
Un televisor inútil
Eléctrica compañía
La radio a todo volumen
Y una prisión que no es mía
Una vejez sin temores
Y una vida reposada
Ventanas muy agitadas
Y una cama tan inmóvil
Un montón de diarios apilados
Y una flor cuidando mi pasado
Y un rumor de voces que me gritan
Y un millón de manos que me aplauden
Y el fantasma tuyo, sobre todo
Cuando ya me empiece a quedar solo.
No sé viste. Son esos bajones que te agarran.
Es que es raro.
Cuando se te juntan muchos mambos, y no sabés en qué carajo pensar, o qué poronga hacer.
Que aunque te hablen y te digan que todo está bien no te tranquilizas... porque no ... no se te pasa con un par de palabras.
Cuando necesitás a alguien que no podés tener acá, porque se fue.
Y no tengo ganas de poner otros ejemplos, ya fue. Me siento como el de arriba y listo.
Lo que daría por volver esos domingos a la casa de la Chola y joder un rato... o tener a Elisa con sus historias locas... no sé.
Me pone mal viste, la verdad que no estoy de humor para escribir.
Valoren.
Valoren y respeten, porque el día que les hagan falta recién se van a dar cuenta y les va a doler mucho darse cuenta del tiempo que desperdiciaron.
Me voy.
Chau























